cross-connect:

Yoshinobu Miyamoto is a Japanese architect, paper artist and engineer. His regular job is as a professor at the Aichi Institute of Technology, Japan where he lectures on spatial design, but his other passion lies in furthering his application of paper design.

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archatlas:

Harmonia 57 Triptyque Architecture

"This studio is built in the heart of an artists’ neighborhood in São Paulo. Located in a flood zone, its construction offered several challenges. The building is designed as a manufactured object, a living body in constant change; it breathes, sweats, ages and regenerates. The water is the main element of this project: rain and ground water are treated and reused through a complex system whose low tech elements such as the pipes, pumps, automatic irrigation, etc., are highlighted, forming a sort of protective shell around the building. The heart of the project is thus exposed on its façade. The building appears to have been designed inside out. By contrast, the interior is sleek and minimalist.”

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"Si te soy del todo sincero, tengo que confesar que según pasan los años se me hace más difícil escribir sobre el amor porque en esa dualidad de ser complejo y sencillo no se me da ponerlo en palabras. Porque, de hecho, no hay verbo o adjetivo que le haga justicia a la calma que eres para mi inquietud, a mis ganas de hacer, a las conspiraciones para salvar al mundo y a los disgustos del día a día. Se me hace difícil ponerlo en palabras, eso esta claro, pero en algunos días eres la mejor paz."
- Declaraciones de amorFrancisco “Extasis” Quintana (via andyrexia)

(via somosletras)

"'Quiero ignorarte para que te des cuenta de mi existencia', susurró aquella tarde cuando las nubes rompían en lágrimas y se sumían en un crepúsculo escarlata que se tornaba gris. Me quedé en silencio como contemplando a la rosa más linda del jardín suicidándose al sacarse los pétalos uno por uno, quebrando así su duradera hermosura para entregársela a quien evidentemente no la merecía y que era tan efímero como su tristeza. 'Pero no, eso no funciona conmigo', agregó al instante y comenzó a secarse las lágrimas que la habían traicionado. 'Yo te quiero, aunque mi orgullo me persuada a lo contrario'. En su intento de calmarse esbozó un movimiento torpe que la delató confundida, de no saber si huir o refugiarse en un abrazo. Aun así, con esa inseguridad la tomé de la mano y la atraje hacia mi pecho con extrema delicadeza. La besé en la frente, y en silencio dejé que una tormenta se despertara de su improvisado descanso. Las gotas de lluvia colisionaban sobre ambos y, en medio de todo, sólo seguimos abrazándonos.

Parecía ser que moriríamos esa tarde; al mirar al suelo me di cuenta de que mi cariño aún no había muerto, y quise retenerlo para entregarle a ella lo que quedaba. La abracé más fuerte hasta que el mundo llegó a parecerme un estorbo. No he podido olvidar sus palabras ni su mirada triste que disimulaba con una sonrisa aunque las lágrimas no las retenía.

'Te quiero', le dije, y fue lo último que salió de mis boca hasta que la lluvia por fin terminó. Hasta entonces ya nos encontrábamos refugiados debajo de un techo solitario que pertenecía a un funesto edificio que antaño había albergado a la alegría antes de ser abandonado.

Desde entonces no he tenido casualidades más tristes y sentimentales. Cuando uno se acostumbra a ser ignorado, tiende a menospreciar al resto, y ese es el error, que no todos lo ignoran a uno, y a esas personas es a quienes más daño terminamos haciendo. Comprendí entonces que mi cariño se había vuelto ajeno a todos porque pensé que todos eran ajenos a mí. Al volver mi vista hacia el pasado pude entender que aun en medio de un caos que amenazaba con exterminarme podía encontrar personas que estarían dispuestas a salvarme. Esa tarde fijé un umbral entre el ayer y el mañana; el trayecto del hoy iba a ser decisivo para lo que pudiese ocurrir como consecuencia de lo que había hecho antes.

Aquel día, si mal no recuerdo, la despedí con un beso inocente en una de sus mejillas. No hablamos mucho. Terminamos empapados, con ganas de volver a vernos, y me prometí darle un giro a las cosas; ese día lloró de angustia, la próxima vez que nos veamos llorará de felicidad."
- Abstracta tangibilidad | Heber Snc Nur (via somosletras)

(Source: tormentadepensamientos, via somosletras)